Elegir las zapatillas adecuadas para running es una de las decisiones más importantes que un corredor puede tomar, especialmente si se está preparando para un maratón o una carrera larga. Con el mercado inundado de opciones, desde modelos de alta gama hasta alternativas más asequibles, la tarea puede parecer abrumadora. Sin embargo, seleccionar el par correcto no solo puede mejorar tu rendimiento, sino que también puede prevenir lesiones y hacer que tus entrenamientos sean más agradables.
El objetivo de este artículo es ofrecerte una guía completa sobre cómo elegir las mejores zapatillas de running para maratones y carreras largas. A lo largo de este texto, exploraremos diferentes aspectos que debes considerar al elegir tus zapatillas, como el tipo de pisada, la amortiguación, el ajuste, el terreno y otros factores clave. Al final, tendrás las herramientas necesarias para tomar una decisión informada y adecuada a tus necesidades.
Tipos de pisada
Uno de los primeros aspectos que debes considerar al elegir tus zapatillas de running es tu tipo de pisada. Cada corredor tiene un patrón de pisada único que puede clasificarse generalmente en tres categorías: pronadora, supinadora y neutra. La pronación ocurre cuando el pie gira hacia adentro al aterrizar, lo que puede generar un mayor desgaste en la parte interna de la suela. Por otro lado, la supinación o pronación inversa es cuando el pie gira hacia afuera, lo que puede provocar un desgaste en la parte externa de la suela. Por último, los corredores con una pisada neutra tienen un equilibrio entre ambos movimientos.
Identificar tu tipo de pisada es crucial para seleccionar el calzado adecuado. Si no estás seguro de tu pisada, muchas tiendas especializadas en running ofrecen análisis de pisada gratuitos. Este análisis te permitirá conocer mejor tus características biomecánicas y te ayudará a elegir un modelo que ofrezca el soporte y la estabilidad que necesitas. Recuerda que usar zapatillas que no se ajusten a tu tipo de pisada puede llevar a lesiones a largo plazo.
Además, es importante tener en cuenta que tu tipo de pisada puede cambiar con el tiempo debido a factores como el aumento de peso, el entrenamiento y la edad. Por lo tanto, es recomendable revisar tu pisada periódicamente, especialmente si has notado cambios en tu rendimiento o en la forma en que te sientes al correr.
Amortiguación y soporte

La amortiguación es otro aspecto fundamental a considerar al elegir zapatillas para carreras largas. La cantidad y el tipo de amortiguación que necesitas dependerán de tu peso, tu estilo de correr y la superficie sobre la que entrenas. Las zapatillas con una mayor amortiguación tienden a ser más cómodas y pueden ayudar a reducir el impacto en las articulaciones, lo cual es especialmente importante en carreras largas como los maratones.
Existen diferentes tecnologías de amortiguación en el mercado, como el gel, la espuma EVA y el Boost. Cada una de estas tecnologías ofrece diferentes niveles de respuesta y comodidad. Por ejemplo, las zapatillas con espuma EVA suelen ser más ligeras y ofrecen una buena combinación de amortiguación y retorno de energía, mientras que las que utilizan gel pueden proporcionar una sensación más suave y acolchada. Es recomendable probar diferentes modelos en una tienda para ver cuál se siente mejor para ti.
El soporte también es crucial, especialmente si tienes una pisada pronadora o supinadora. Las zapatillas diseñadas para ofrecer soporte adicional suelen tener características como un refuerzo en el arco o una estructura más rígida en el talón. Si eres un corredor pronador, buscar un modelo que ofrezca estabilidad puede ayudarte a prevenir lesiones. Por otro lado, si eres supinador, podrías beneficiarte de una zapatilla con una mayor flexibilidad y amortiguación en la parte exterior.
Ajuste y comodidad
El ajuste de tus zapatillas es fundamental para garantizar una experiencia de carrera cómoda y segura. Un buen ajuste significa que tus pies deben sentirse seguros y cómodos dentro de las zapatillas, sin puntos de presión ni rozaduras. Un error común es elegir zapatillas que son demasiado pequeñas, lo que puede provocar ampollas y otros problemas durante carreras largas. Es recomendable que al probarte las zapatillas, dejes un espacio de aproximadamente un dedo entre el extremo de tus dedos y la punta de la zapatilla.
Además, la forma del calzado debe adaptarse a la forma de tu pie. Algunas marcas ofrecen diferentes anchos, por lo que si tienes pies más anchos o estrechos, asegúrate de considerar esas opciones. También es importante probar las zapatillas con el tipo de calcetines que usarás durante tus carreras. Esto te dará una idea más precisa de cómo se sentirán durante tus entrenamientos y competiciones.
No olvides que el momento en que te pruebas las zapatillas también es crucial. Es mejor hacerlo al final del día, cuando tus pies están más hinchados, para asegurarte de que el ajuste sea el correcto. Además, si es posible, corre unos minutos en la tienda para sentir cómo se comportan las zapatillas en acción. Esto te ayudará a tomar una decisión más informada.
Terreno y condiciones
El terreno en el que planeas correr también influye en la elección de tus zapatillas. Si vas a correr principalmente en carretera, necesitarás un tipo de zapatilla diferente que si planeas correr en senderos o superficies irregulares. Las zapatillas de carretera suelen ser más ligeras y están diseñadas para ofrecer una buena respuesta en superficies duras, mientras que las zapatillas de trail tienen suelas más agresivas y ofrecen mayor tracción y soporte en terrenos irregulares.
Si tu entrenamiento incluye una combinación de ambos tipos de terreno, puedes considerar zapatillas híbridas que ofrezcan características de ambos mundos. Estas zapatillas suelen tener una suela más versátil que puede manejar diferentes superficies, lo que las convierte en una opción práctica para los corredores que disfrutan de la variedad en sus rutas.
Además, las condiciones climáticas también pueden influir en tu elección. Si sueles correr en climas húmedos o fríos, es posible que desees zapatillas que ofrezcan una buena impermeabilidad y aislamiento. Por otro lado, si corres en climas cálidos, busca modelos que ofrezcan una buena transpirabilidad para mantener tus pies frescos y secos.
Durabilidad y costo

Finalmente, la durabilidad y el costo de las zapatillas son factores que no debes ignorar. Las zapatillas de running no son una compra económica, por lo que es importante encontrar un equilibrio entre calidad y precio. Las zapatillas de alta gama suelen ofrecer tecnologías avanzadas y materiales de mayor calidad, pero esto no significa que debas gastar una fortuna. Existen opciones de buena calidad a precios razonables que pueden satisfacer tus necesidades.
Ten en cuenta que las zapatillas de running tienen una vida útil limitada. En general, se recomienda reemplazarlas cada 300 a 500 kilómetros, dependiendo del tipo de pisada y del terreno. Un buen indicador de que es hora de cambiar tus zapatillas es si comienzas a sentir incomodidad o dolor en tus pies o piernas durante o después de correr.
Antes de realizar tu compra, investiga y compara diferentes modelos y precios. Lee reseñas y busca recomendaciones de otros corredores. Esto te ayudará a tomar una decisión más informada y a encontrar el par de zapatillas que mejor se adapte a tus necesidades y presupuesto.
Conclusión
Elegir las zapatillas adecuadas para maratones y carreras largas es una tarea que requiere tiempo y consideración. Desde entender tu tipo de pisada hasta evaluar la amortiguación, el ajuste y el terreno, cada uno de estos elementos juega un papel crucial en tu rendimiento y comodidad. Al final, lo más importante es que elijas un par que se sienta bien y que te ayude a disfrutar de cada kilómetro que corras. Recuerda que una buena elección puede marcar la diferencia en tus entrenamientos y competiciones, así que tómate el tiempo necesario para encontrar las zapatillas perfectas para ti. ¡Feliz carrera!