El running se ha convertido en una de las actividades físicas más populares en todo el mundo. Ya sea que busques mejorar tu condición física, perder peso o simplemente disfrutar de un tiempo al aire libre, correr puede ofrecerte una variedad de beneficios tanto físicos como mentales. Sin embargo, para aquellos que son nuevos en este deporte o que desean mejorar su rendimiento, puede ser un desafío saber por dónde empezar.
Este artículo tiene como objetivo proporcionarte un plan de entrenamiento semanal de running que se adapte a diferentes niveles de habilidad. Ya seas un corredor principiante que apenas comienza o un atleta más experimentado que busca optimizar su rendimiento, aquí encontrarás un enfoque estructurado y accesible que te permitirá alcanzar tus metas de forma efectiva y segura. A lo largo de este artículo, exploraremos las diferentes fases del entrenamiento, la importancia del descanso, la nutrición adecuada y algunos consejos prácticos para mantenerte motivado.
Beneficios del running
Correr ofrece una amplia gama de beneficios físicos y mentales que pueden transformarte no solo como atleta, sino también como persona. En primer lugar, el running es una excelente forma de mejorar la salud cardiovascular. Al correr, tu corazón y pulmones trabajan más intensamente, lo que incrementa la circulación sanguínea y mejora la capacidad de tu cuerpo para utilizar oxígeno. Esto, a su vez, puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y mejorar tu resistencia general.
Además de los beneficios cardiovasculares, el running también es una forma efectiva de quemar calorías y perder peso. Dependiendo de la intensidad y duración de tus carreras, puedes quemar entre 400 y 800 calorías por hora, lo que lo convierte en una de las actividades más efectivas para la pérdida de peso. Esto no solo ayuda a mejorar tu apariencia física, sino que también puede aumentar tu autoestima y bienestar general.
Por último, pero no menos importante, el running tiene un impacto significativo en la salud mental. Correr libera endorfinas, conocidas como las «hormonas de la felicidad», que pueden ayudar a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión. Muchos corredores experimentan lo que se denomina «subidón del corredor», una sensación de euforia que puede durar horas después de haber terminado de correr. Esta combinación de beneficios físicos y mentales hace que el running sea una actividad altamente gratificante.
Estructura del plan de entrenamiento
Un plan de entrenamiento semanal de running debe ser diversificado y adaptado a tus necesidades y objetivos específicos. A continuación, te presentamos una estructura básica que puedes seguir, con variaciones según tu nivel de experiencia.
Principiante
Si eres un corredor principiante, es importante comenzar de manera gradual para evitar lesiones. Un plan típico podría incluir:
- Lunes: Carrera suave de 20 a 30 minutos a un ritmo cómodo. Esto te ayudará a acostumbrarte a la actividad sin forzar demasiado tu cuerpo.
- Martes: Día de descanso o actividad cruzada, como nadar o andar en bicicleta, para permitir que tus músculos se recuperen.
- Miércoles: Carrera de intervalos. Comienza con 1 minuto de carrera seguido de 2 minutos de caminata, repitiendo esto durante 20 a 30 minutos.
- Jueves: Descanso o actividad cruzada.
- Viernes: Carrera larga de 30 a 40 minutos a un ritmo cómodo. Este es el día en el que aumentarás tu resistencia.
- Sábado: Descanso.
- Domingo: Caminata larga o yoga para mejorar la flexibilidad y la recuperación.
Intermedio
Si ya tienes algo de experiencia en el running, puedes aumentar la intensidad y la duración de tus entrenamientos. Un plan intermedio podría ser:
- Lunes: Carrera suave de 30 a 45 minutos a un ritmo moderado.
- Martes: Entrenamiento de velocidad, como 5 x 400 metros a un ritmo rápido, con 1-2 minutos de descanso entre cada repetición.
- Miércoles: Día de descanso o actividad cruzada.
- Jueves: Carrera de tempo de 20 a 30 minutos a un ritmo más rápido que tu ritmo normal.
- Viernes: Descanso o actividad cruzada.
- Sábado: Carrera larga de 60 minutos a un ritmo cómodo.
- Domingo: Estiramientos o yoga para ayudar en la recuperación.
Avanzado
Para los corredores avanzados, el enfoque se centrará en la intensidad y la variedad. Un plan avanzado podría incluir:
- Lunes: Carrera suave de 45 a 60 minutos.
- Martes: Entrenamiento de colinas, donde corres en un terreno montañoso o en una cinta de correr con inclinación.
- Miércoles: Día de descanso o actividad cruzada.
- Jueves: Entrenamiento de intervalos, como 8 x 800 metros a un ritmo rápido, con 2 minutos de descanso.
- Viernes: Descanso o actividad cruzada.
- Sábado: Carrera larga de 90 minutos o más, incorporando segmentos de ritmo rápido.
- Domingo: Recuperación activa, como una caminata ligera o yoga.
Importancia del descanso y la recuperación
Uno de los aspectos más a menudo pasados por alto en cualquier programa de entrenamiento es la importancia del descanso. Muchos corredores tienden a pensar que cuanto más entrenen, mejores serán, pero esto puede llevar a lesiones y agotamiento. El descanso es esencial para permitir que tu cuerpo se recupere y se adapte a la carga de entrenamiento.
El descanso no solo se refiere a los días sin correr, sino también a la calidad del sueño y la recuperación activa. Dormir entre 7 y 9 horas por noche es crucial para que tu cuerpo se recupere adecuadamente. Además, incorporar días de descanso activo, donde realices actividades ligeras como caminar o hacer yoga, puede ayudar a mantener la circulación y reducir la rigidez muscular.
La nutrición también juega un papel fundamental en la recuperación. Asegúrate de consumir suficientes proteínas para ayudar a reparar los músculos, así como carbohidratos para reponer tus reservas de energía. La hidratación es igualmente importante; asegúrate de beber suficiente agua antes, durante y después de tus carreras para mantener un rendimiento óptimo.
Consejos para mantener la motivación

Mantener la motivación a largo plazo puede ser uno de los mayores desafíos para los corredores. Aquí hay algunos consejos prácticos que pueden ayudarte a mantenerte enfocado y entusiasmado con tu entrenamiento:
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Establece metas realistas: Ya sea que quieras correr una distancia específica, mejorar tu tiempo o simplemente disfrutar de la actividad, establecer metas claras y alcanzables te ayudará a mantenerte motivado.
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Encuentra un compañero de entrenamiento: Correr con un amigo o un grupo puede hacer que la experiencia sea más divertida y te proporcionará un sistema de apoyo que te mantendrá responsable.
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Varía tus rutas: Correr siempre en el mismo lugar puede volverse monótono. Explora nuevos senderos, parques o rutas urbanas para mantener las cosas interesantes.
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Registra tus progresos: Llevar un diario de entrenamiento o usar aplicaciones de running puede ayudarte a visualizar tu progreso y mantenerte motivado al ver cuánto has mejorado.
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Recompénsate: Establece pequeñas recompensas por alcanzar tus metas, ya sea una nueva prenda de correr, una comida especial o un día de descanso adicional.
Conclusión
El running es una actividad que ofrece innumerables beneficios tanto para el cuerpo como para la mente. Con un plan de entrenamiento semanal bien estructurado, puedes mejorar tu rendimiento, aumentar tu resistencia y disfrutar de todos los aspectos positivos que este deporte tiene para ofrecer. Recuerda que la clave está en la diversidad, el descanso y la motivación. Escucha a tu cuerpo y ajusta tu plan según sea necesario. ¡Así que ponte las zapatillas y comienza tu viaje en el mundo del running!